La endodoncia, conocida comúnmente como “tratamiento de conducto”, es un procedimiento odontológico que permite salvar un diente cuando la pulpa dental (nervio) está inflamada o infectada.
Consiste en limpiar los conductos internos del diente, desinfectarlos y sellarlos para evitar nuevas infecciones.
¿Cuándo se necesita una endodoncia?
Se recomienda cuando hay:
Dolor dental intenso o persistente.
Sensibilidad prolongada al frío o calor.
Infección o absceso dental.
Caries profundas.
Fracturas dentales que afectan el nervio.
Un diagnóstico temprano permite conservar el diente.
Beneficios de la endodoncia
Elimina el dolor dental.
Permite conservar el diente natural.
Evita extracciones innecesarias.
Mejora la función masticatoria.
Previene infecciones mayores.
¿Cómo es el procedimiento de endodoncia?
01. Evaluación y diagnóstico
Radiografía y valoración clínica para confirmar el tratamiento.
02. Limpieza del conducto
Se elimina tejido infectado y bacterias.
03. Desinfección y sellado
Se sellan los conductos para evitar reinfección.
04. Restauración final
Se reconstruye el diente para devolver función y estética.